Es curioso cómo cambian las cosas en tan poco tiempo. En el año 2019, uno de los momentos destacados del ya extinto E3 fue la aparición en el escenario de Ikumi Nakamura. La joven creativa nipona, todavía desconocida para buena parte del gran público, salió al escenario en la presentación de Bethesda para presentar el juego en el que estaba trabajando: Ghostwire: Tokyo.
Su personalidad, nerviosa y optimista, junto a su inglés roto y sus expresiones, hizo que se ganara rápidamente el corazón de los aficionados a los videojuegos. Ahora se está enfrentando a su primera gran funa.
Xbox, en el centro de la polémica
Todo empezó hace un par de días. En un vídeo de preguntas y respuestas subido al canal de su estudio, UNSEEN, contestaba a la pregunta de si su nuevo juego, Kemuri, se pondría a la venta en Xbox, ya que hasta la fecha solo se había informado de su lanzamiento en PS5 y PC. La creativa contesta a esta pregunta con un claro «No».
El motivo detrás de esta decisión son los costes, tanto a nivel personal como económico, que suponen hacer un port de un videojuego a una plataforma. En sus palabras:
Pero nosotros somos realmente un estudio pequeño, si tuviéramos que hacer el port nosotros mismos, nuestros ingenieros estarían exhaustos.
Prefiero priorizar la vida de las personas. No quiero que nadie muera solo para lanzar una versión para Xbox. Las personas van primero. Eso es todo.
El complejo de inferioridad de los fans de Xbox
Y entonces ardió Troya. Los fans de Xbox tienen, desde hace tiempo, una especie de manía persecutoria. Piensan que hay desarrolladores que «odian» a Xbox y que no lanzan sus juegos para la plataforma de Microsoft por desprecio. Que es incluso una falta de respeto no lanzar el juego en «su» consola. Como si tuvieran el derecho de recibir todos los juegos.
De hecho, muchos han leído el «no quiero que nadie muera solo para lanzar una versión para Xbox» y los cazurros se lo han tomado al pie de la letra. De verdad piensan que, literalmente, Nakamura ha dicho que «sacar juegos en Xbox mata a gente», cuando en realidad el significado de su frase es bastante fácil de entender: son un equipo pequeño, tienen que optimizar recursos y no merece la pena sobrecargar de trabajo a gente si la recompensa es mínima.
Una generación dominada por Sony
Pero la realidad es tozuda. En esta generación de consolas, Xbox se ha pegado un planchazo como pocos se recuerdan. Tan grande que ni siquiera Microsoft da cifras de ventas, y esto es algo que sucede cuando las cosas van realmente mal.
He leído a muchos decir que claro, UNSEEN es un estudio japonés y que como en Asia Xbox apenas se vende, de ahí que se salten el lanzamiento en dicha consola. Puede que haya parte de razón: Xbox nunca ha tenido demasiado peso en Japón. Pero si su mercado fuera enorme en el resto del mundo, a UNSEEN le resultaría mucho más difícil ignorarlo. Y la realidad es que, fuera de Estados Unidos y algunos mercados concretos, Xbox lleva años teniendo una presencia comercial bastante menor que PlayStation.
Según estudios que datan del 2025, en todo el mundo la proporción de ventas de Playstation frente a Xbox es de entre 2,5 a 1 hasta llegar a los 4 a 1 (dependiendo del mercado), y estoy seguro de que las cifras no han hecho más que empeorar con las continuas subidas de precio y la dificultad de comprar consolas en muchos mercados. En España es fácil de ver, intentad comprar una Xbox Series nueva en cualquier tienda de electrónica, os sorprenderá la cantidad de tiendas que ni siquiera la tienen a la venta.
El Gamepass, otro elefante en la habitación
Para colmo, en Xbox es más complicado vender juegos por culpa de Gamepass, tal y como ha hecho público la propia Microsoft. Los poseedores de Xbox están acostumbrados a picotear un poco de esto y de aquello entre el menú de juegos del día del servicio de suscripción, y son mucho más reacios a comprar juegos.
Las bajas ventas de hardware y la dificultad para convertir en ventas el tiempo y el esfuerzo de portear el juego a Xbox hacen que, muchos estudios, decidan ahorrarse la versión de Xbox. No es una cuestión de odio hacia Xbox, sino de números. Y para algunos estudios, esos números simplemente no salen. Microsoft necesita espabilar y hacer que sus plataformas sean un sitio donde todos los desarrolladores quieran estar.
Tampoco entiendo la sorpresa de que un juego no salga en una consola. Ha pasado toda la vida: no todos los juegos de PS3 salieron en Xbox 360, ni viceversa, y ocurrió lo mismo con PS4 y Xbox One. No existe ningún derecho que obligue a una empresa a publicar su juego en todas las plataformas, ni hacerlo es una cuestión de respeto o moralidad. Es una consecuencia natural de la situación actual del mercado.
Al final las empresas son privadas, tienen que ser rentables y el capitalismo no entiende de sesgos o supuestos odios: si Xbox fuera relevante a nivel de ventas, prácticamente ningún desarrollador se la saltaría.
Quizá el problema sea la honestidad y la sinceridad con la que Nakamura ha hablado del tema. Ser transparente con la realidad a veces puede herir los sentimientos de aquellos que viven en la inopia. Enhorabuena Nakamura, has pasado por tu primera cancelación. Si tienes suerte y Kemuri sale bien, no será la última.
Sevillano del 93. Juego a videojuegos y veo animes cuando la vida me da una oportunidad. Me encanta perderme en los mundos de Tales of, sobrevivir a los zombis en Resident Evil y perder la cabeza por las waifus de Blue Archive.
Deja una respuesta