Jugando en 3DS: Fire Emblem Warriors

El género de los videojuegos musous me gusta bastante, así que cuando vi de oferta Fire Emblem Warriors a diez euros no pude resistirme. ¿Una saga que me gusta en un crossover con un género que me gusta? Me tiré a la piscina de cabeza. Y me alegro de haberlo hecho.
Cuando el musou cruza su fórmula con una saga de rol táctico
Sin duda la relación entre Nintendo y Koei Tecmo pasa por su mejor momento, con algunas colaboraciones interesantes en los últimos años, llegando a tomar prestadas sagas tan importantes como Metroid, Zelda o la que nos ocupa, Fire Emblem.
Fire Emblem Warriors coge lo mejor del género musou que tan mascado tiene ya Koei Tecmo y le añade muchos elementos propios de la saga Fire Emblem. Esto es algo que se deja claro desde el primer momento, ya que podemos escoger empezar la partida en varias dificultades y con algunas configuraciones especiales como, por ejemplo, la muerte permanente de personajes que es propia de la saga Fire Emblem desde sus comienzos.
Además, antes de empezar la partida veremos el mapa en el que lucharemos y las posiciones de nuestros personajes, pudiendo darles diferentes órdenes. Estas órdenes pueden cambiarse en cualquier momento y son lo suficientemente variadas como para indicarle a la IA lo que queremos que haga en todo momento: defender una posición, escoltar un personaje, que se comporte de forma más ofensiva o que guarde un poco más las distancias…

El desarrollo de las fases y la jugabilidad en sí no se aleja un ápice de la base del género: nos moveremos en un mapa plagado de miles y miles de enemigos, abriéndonos paso a base de golpes y conquistando diferentes bases y portales de los cuales hacen spawn tanto unidades aliadas como unidades enemigas, hasta que aparezca un boss que tengamos que derrotar. Aun así, el juego intenta salirse de lo estándar, con objetivos que van cambiando conforme avanza la batalla o misiones secundarias que no pararán de salir y que pueden reportarnos ventajas o recompensas interesantes. La cantidad de cambios en el objetivo principal o de objetivos secundarios es muy alta, estarás continuamente pendiente del mapa, los objetivos y todo lo que tenemos que hacer.
Equipo, habilidades, nivel y estadísticas: el toque RPG
Los personajes tienen todos un mismo esquema de combate: golpe fuerte, golpe débil y muchos combos que iremos desbloqueando. También tendremos dos barras: una que nos permitirá usar un golpe devastador y otra que nos otorgará durante un tiempo limitado unas estadísticas de ataque y defensa muy altas.
Al final de cada fase conseguiremos materiales, dinero y armas para ir mejorando nuestros personajes, y durante el desarrollo de la misma al vencer enemigos conseguiremos experiencia para subir de nivel a nuestros personajes, mejorando así las estadísticas, sacadas de los juegos de la saga Fire Emblem.
Los materiales sirven para crear insignias. Existen de tres tipos: ofensivas, defensivas y de mejora. Las ofensivas nos ayudarán a ser mejores atacantes: más combos, mayor velocidad para rellenar las barras de ataque… Las defensivas a aguantar más tiempo: posibilidad de usar objetos curativos, resistencia a ciertos tipos de arma… Y las de mejora nos darán habilidades. Entre las de mejora destaca la del cambio de clase, otro elemento sacado de Fire Emblem en el que nuestras unidades cambiarán a otra superior, mejorando sustancialmente las estadísticas y aumentando la cantidad de insignias disponibles.

Además podemos equipar a los personajes con las armas que iremos consiguiendo, que no solo dan estadísticas sino que muchas además vienen acompañadas por diversas habilidades. Las armas son muy importantes en el combate, ya que se mantiene el triángulo de debilidades tan propio de Fire Emblem.
Todo va bien… cuando funciona como debería
El juego en general funciona muy bien: la sensación de progresión está bien lograda. Es común subir varias veces de nivel en un combate, así que notaremos cómo nos hacemos más fuertes incluso dentro de una misma fase. El gran pero sería la dificultad —lo he jugado en normal y está tirado— y la IA. Nunca sabes cómo van a responder tus compañeros; en muchas ocasiones tardan demasiado en hacer lo que les dices o pasan de ellas olímpicamente, en otras ocasiones son capaces de conquistar ellos solos varios bastiones y después no ser capaces de derrotar a un enemigo aleatorio, pidiéndote cada pocos minutos ayuda.
En esos momentos, el juego se vuelve un poco pesado. Tener que ir a rescatar a tus compañeros constantemente ralentiza mucho algunos mapas, que pueden llegar a superar los cuarenta minutos de duración si vas a completar tanto las misiones principales como las secundarias.
Técnicamente sobresaliente
Uno de los mejores aspectos del juego es su aspecto visual y su rendimiento. El diseño de los personajes es bastante bueno —tanto de los clásicos como de los nuevos— y los modelos 3D están genial para ser 3DS, siendo bastante destacable el sólido rendimiento del título, que si bien es verdad que está capado a 30 fps, o al menos esa es la sensación que da, no tiene caídas de frames en ningún momento y la sensación general mientras se juega es bastante buena.

La banda sonora está bastante bien, cogiendo melodías de juegos de la saga Fire Emblem y otras originales, estas últimas con una calidad un poquito más por debajo que el resto. En el doblaje por desgracia solo contamos con voces en inglés. Se nos han caído por el camino las voces en japonés, pero el doblaje anglosajón tiene un nivel bastante alto.
La historia es bastante tonta y tiene muy poca chicha, pero es lo que te puedes esperar de un juego cuyo mayor aliciente es el fanservice. Por suerte el juego es consciente de ello, y las escenas de diálogo son breves y directas al grano. Aunque aquí hay que dividir los tipos de escenas: las estilo visual novel y las escenas 3D. En las estilo visual novel tendremos sprites poco variados de los personajes sobre un fondo tampoco muy bien detallado; quedan un poco cutrecillas, para qué vamos a mentir. Las escenas 3D, por otro lado, parecen estar grabadas del juego funcionando en Switch, siendo bastante llamativas visualmente, aunque se ven un pelín pixeladas.
Al terminarla se nos desbloquea una dificultad más elevada y varias fases para el Modo Crónicas, un modo en el que iremos rememorando algunos de los mejores momentos de la saga, consiguiendo por el camino personajes de otros juegos que no salen en la trama principal.
Un genial musou para una consola con pocos juegos del género
3DS no cuenta con demasiados juegos del género musou y Fire Emblem Warriors muestra un grado de dedicación muy alto. Es una fórmula muy conocida y Koei Tecmo la ha refinado todo lo bien que sabe. Si te gusta Fire Emblem y te gusta el género es un must en toda regla —y si tenéis Switch, mejor en esa consola—. Si solo te gusta Fire Emblem o los musous puedes probarlo, seguramente te guste también.

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