Jugando en PC: Little Nightmares III

octubre 29, 2026 · Sin comentarios.

Los dos primeros videojuegos de la saga Little Nightmares tuvieron un gran impacto en mí. Tarsier Studios logró crear un universo con un estilo muy único y particular. Misterioso, tétrico y decadente a partes iguales, las aventuras de Six por Las Fauces y La Ciudad Pálida son aventuras tensas como pocas, de esas que te atrapan y se pasan volando.

Sin embargo, Tarsier Studios rompió con Bandai Namco, dejando la marca Little Nightmares al control de la empresa japonesa, que le encargó a Supermassive Games la tercera entrega. La tarea que tenía por delante los creadores de Until Dawn era muy complicada, y que definitivamente se les ha quedado grande.

Cambio de protagonistas, pero enfoque similar

En esta ocasión dejamos atrás a Six por primera vez para ponernos en la piel de Low y Alone, dos niños que quedan atrapados en La Espiral, una zona distinta de La Nada, donde suceden también los eventos de las dos primeras entregas. Los dos tienen un objetivo claro: escapar de La Espiral y volver al mundo real a través de una serie de espejos que Low puede atravesar para moverse por los distintos escenarios.

La narrativa tiene un estilo similar a la de juegos anteriores: no hay diálogos ni textos. Son los jugadores los que tienen que sacar sus propias conclusiones a través de lo que ven: los escenarios, enemigos y las cinemáticas. Aunque, a diferencia de las dos primeras entregas, en esta ocasión la historia es algo más simple y, a pesar de que hay cosas que no están claras y existen muchas teorías, la trama principal es bastante menos interesante. Es como si terminara de faltarle ese «algo» de las otras entregas, esos momentos que te dejaban con la boca abierta.

Juego para dos

En cuanto a la jugabilidad, esta tercera entrega no ofrece prácticamente nada nuevo. Hay alguna que otra mecánica muy puntual nueva (como el uso de un paraguas para subir a algunas zonas en el primer nivel), pero en general se siente muy poco novedoso. Lo cual, en principio, no tiene por qué ser nada malo, el segundo juego ya era muy continuista con respecto al primero. Pero en este caso sí representa un problema, ya que si vas a ser continuista, tienes que hacerlo de forma excelente y la ejecución deja mucho que desear.

Para empezar, el juego está pensado para jugarse acompañado, y así es cómo lo he experimentado yo. Un jugador a los mandos de Law y otro de Alone. Law puede usar un arco para interactuar con el entorno y defenderse, mientras que Alone cuenta con una gigante llave inglesa para golpear. Cada personaje así queda con un rol específico, pero está muy poco explotado jugablemente y en realidad aportan muy poco.

Apenas hay puzzles que requieran de una buena coordinación entre ambos jugadores y los que hay son extremadamente simples, poco interesantes. Da la sensación de que no hay un planteamiento real para que el juego sea multijugador. Probablemente han visto el auge de los juegos estilo Split Fiction o It takes Two, sin pararse a pensar por qué esas propuestas funcionan como juegos en compañía.

Uno de los platos fuertes de la saga han sido siempre los bosses, esos enemigos gigantes, grotescos, que te acechan durante todo un nivel. Con escenas de persecuciones intensas, locas y un trágico final para nuestro enemigo que marca el final de una sección y el inicio de la siguiente. Y aquí tenemos otro gatillazo de Little Nightmares III: los bosses son muy poco memorables. Tanto en su diseño, como en las situaciones en las que nos ponen se siente mucho menos tenso. Las persecuciones son bastante cortas y sin gracia y cuando se acaba con ellos las escenas no tienen ni la mitad de impacto que en los juegos originales.

Por otro lado, el juego puede jugarse también solo, controlando a uno de los dos protagonistas y otro controlado por la inteligencia artificial, aunque no puedo hablar de la experiencia en solitario ya que yo jugué en multijugador. Un multijugador que, por otro lado, inexplicablemente, no cuenta con modo local: si quieres jugar con alguien, tiene que ser a través de internet sí o sí. Aunque al menos no hace falta que los dos tengáis el juego, con que uno lo tenga el otro puede jugar mediante el pase de amistad que es gratuito.

Artísticamente a medio gas

Al igual que sucede con la historia y la jugabilidad, Supermassive Games ha tratado de imitar el estilo de Tarsier Studios también en el terreno artístico. Y tengo que decir que, en este aspecto, no han hecho del todo un mal trabajo. Algunos escenarios están muy bien y se sienten frescos y a la vez parte de La Nada, como la ciudad en el desierto del comienzo del juego y el siniestro circo. Los niveles son variados y es donde más logran acercarse a los juegos originales.

Aun con todo, el juego carece de momentos realmente memorables e impresionantes. Little Nightmares I y II contaban con numerosas pantallas que tenían un extraño encanto macabro, una belleza casi única en un mundo en decadencia, sucio y hostil. En la tercera entrega por otro lado, los escenarios son muy similares, pero no llegan al nivel. Se puede ver un gran esfuerzo y el trabajo final no es en realidad malo, pero Tarsier Studios hizo algo muy especial y sencillamente en Supermassive Games no han sido capaz de igualarlo. Es un quiero y no puedo, un casi pero no.

En el terreno sonoro las cosas no son mejores. Las nuevas composiciones no logran transmitir la tensión y el horror que deberían. Pasan sin pena ni gloria. No hay una sola composición del calibre de Lure of the Maw (Little Nightmares) o Togetherness I (Little Nightmares II), lo que evidentemente deja al juego sin una de las bazas más importantes que ha caracterizado la saga desde sus inicios.

Una imitación de Tarsier Studios que lo intenta, pero no llega

Supermassive Games lo tenía difícil para entregar a los fans de la saga algo del nivel de los juegos de Tarsier Studios. A pesar del esfuerzo, que se nota que está ahí, por desgracia se han quedado a medio gas en la mayoría de aspectos. Jugablemente no aporta nada nuevo ni refina lo visto en entregas anteriores, las persecuciones pierden enteros y en el terreno artístico se queda terriblemente cerca pero lastrado por una falta de talento o dirección.

Si fuera la primera entrega de una nueva IP, probablemente sería más comprensivo con mi valoración, pero como tercera entrega de Little Nightmares falla y es una pena. Me quedan por jugar los DLC, a los que probablemente juegue en un futuro porque, a pesar de que me haya dejado frío, el mundo de Little Nightmares me sigue intrigando y tengo ganas de ver si Supermassive Games reúne el feedback de los jugadores y remontan la situación.

❌ No recomendado

✔ A favor
  • El estilo artístico, por momentos, recuerda a Little Nightmares III.
  • Dura unas cinco horas, por lo que no llega a hacerse pesado.
  • Ofrece más información interesante sobre el universo de Little Nightmares.
  • Si quieres jugarlo con un colega, con que uno de los dos tenga el juego es suficiente.
✖ En contra
  • La historia y la narrativa quedan muy por detrás de lo visto en entregas anteriores.
  • El modo multijugador parece un pegote más que otra cosa, no se aprovecha en absoluto.
  • Incomprensiblemente, no incluye un modo multijugador local.
  • Audiovisualmente es un quiero y no puedo: casi llega en muchos momentos, pero se queda corto.
  • Las persecuciones se sienten poco tensas.
alphalonk
alphalonk

Sevillano del 93. Juego a videojuegos y veo animes cuando la vida me da una oportunidad. Me encanta perderme en los mundos de Tales of, sobrevivir a los zombis en Resident Evil y perder la cabeza por las waifus de Blue Archive.

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